Estás en: Home / Foros / Pasatiempos / Deportes

Moisés “Matador” Gutiérrez, el boxeador que le ganó al alcohol


Antiguo 16-jul-2012, 22:28
 
Sexo: Hombre
Mensajes: 7
Me Gusta recibidos: 2 (?)
Este 21 de julio peleara con el campeón del mundo WBO super pluma Orlando "Siri" Salido



No alcanzó a celebrar su victoria. Nunca supo de dónde apareció el auto que hizo volar su moto, arrojándolo a él y a su acompañante a varios metros de distancia. Tirado en el frío pavimento vio pasar sus 28 años de vida como en cámara lenta. Despertó en la UTI, le dolía todo y sintió asombro de estar vivo. Tenía el brazo derecho fracturado en dos partes, cuatro costillas rotas y dos profundas heridas: una en el omóplato y la otra, la más fea (acaso porque esa podía verla), en la pantorrilla de su pierna izquierda. “Se te veía el hueso, cabro huevón”, le espetó el médico.

Pero lo peor estaba por venir. Marcelo Gallardo, su gran amigo, su compañero de infancia y cómplice de locuras, había muerto producto del impacto. El infierno que durante más de un mes vivió en la UTI estaba recién por comenzar.

En esta noche lluviosa del Club México, cuatro años después de ese episodio infausto, los gritos de los aficionados llegan atenuados a este camarín en que Moisés Gutiérrez es vendado por su entrenador, Ramón Acuña, para enfrentar en pocos minutos al brasileño Juciel Lima Nascimento en su combate número 25 en 13 años como profesional. Una pelea que adquirió mucha más relevancia la noche anterior. Renato García, ex peso mediano chileno, ranqueado número 4 del mundo a mediados de la década de los 70, lo había llamado para hacerle un ofrecimiento que no podía rechazar: enfrentar el 21 de este mes, en Chihuahua, a Orlando Salido, mexicano, campeón mundial de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo. Y aunque obviamente no habrá título en juego, porque para eso hay que estar ranqueado, Moisés dijo sí. Lo sedujo la bolsa a cobrar: 15 mil dólares; pero también la posibilidad de afrontar un combate con la trascendencia de esos con que siempre soñó cuando recién comenzó a boxear, a escondidas de su padre.

Sabe que, con 33 años, el retiro está mucho más cerca que las ilusiones que alguna vez tuvo. Ilusiones compartidas por todos aquellos que lo vieron debutar como amateur una noche en el Estadio Chile, hoy Estadio Víctor Jara. Y es que el chico de la comuna de El Bosque había sido literalmente tirado a los leones. Sin ninguna pelea en el cuerpo debía enfrentar a Guillermo Dejeas, que sumaba más de 50 combates y hasta había ostentado el título de campeón de Chile antes de ser seleccionado chileno.

Lo que pasó esa noche fue memorable. Moisés Gutiérrez le dio a Dejeas un verdadero paseo. Le ganó de punta a cabo y, ya con los nervios domesticados, hasta se dio el lujo de ensayar un “bolo punch” que remeció a su desorientado oponente.

Moisés recuerda: “Esa noche entré nervioso. Sabía a quien tenía enfrente. Pero nomás empezar la pelea agarré confianza. Había hecho guantes con Pedro Ray Miranda, que me superaba largo en peso, y el Loco me había felicitado muchas veces. Según él, yo pegaba muy justo y boxeaba muy bonito”.

Mientras afuera la lluvia sigue cayendo, y los gritos del gimnasio cuentan de un combate encarnizado, Gutiérrez, con los años apodado El Matador, es capturado sutilmente por la nostalgia.

“Yo era corredor de patines en velocidad. Más de alguna vez competí y le gané al mismo Pancho Fuentes. Es que mi viejo –Ignacio- fabricaba patines de competición y yo era su verdadero cartel de publicidad. Pero si bien también practiqué full contact, fue el boxeo el que me sedujo, sólo que mi padre no lo sabía. De haberlo sabido, no me habría dejado. Un poco por el temor que existe respecto del boxeo, pero más porque se le iba su mejor argumento de marketing”, cuenta sonriendo.

Pero su viejo terminó por enterarse. Sin que él lo supiera, fue a verlo pelear al Estadio Chile. Fue toda una revelación: el Moisés era incluso mejor peleando que patinando. Lo supo porque su hermano, Manuel, también había peleado y él había ido muchas veces a verlo. Y tuvo la confirmación cuando, terminada la pelea, el público se rindió a la nueva exhibición de boxeo que el Moise había dado.

No tardó en hacerse profesional. Pero producto de la muerte de David Ellis en Coyhaique, de la reacción natural del Colegio Médico y del consiguiente veto al boxeo en los canales de televisión, los buenos tiempos ya habían pasado y la carrera de Gutiérrez, que en otro ambiente pudo tener distinta proyección, se fue desarrollando a cuentagotas. Peleaba y pasaban meses sin recibir una miserable oferta. Hasta que, tras ganarle al argentino Ricardo Walter Arano, el 25 de agosto de 2006, en Punta Arenas, cayó en un pozo del que pensó nunca más saldría.



“No hubo más peleas. Me moría de ganas de combatir, pero nunca más recibí un llamado. Desorientado, caí en cosas muy feas, muy turbias. Es algo de lo que me cuesta hablar, porque son cosas que no me enorgullecen precisamente. Digamos que en ese tiempo de profunda depresión lo más sano que hice fue beber y asumir cada día como si fuera el último”, dice.

Al camarín llega el árbitro, Jorge Delmónaco, a supervisar el vendaje. Está a minutos de verse las caras con el brasileño, mucho más alto que él. Dice Moisés: “Nunca me pude sacar de la cabeza la muerte de mi amigo. ¡Qué estúpido fue todo…! Me había comprado una moto y no hallamos nada mejor que tomar la Gran Avenida, a la altura del paradero 37, como pista de carreras para competir con otros dos amigos”.

Pensó que su brazo derecho fracturado en dos partes nunca más le iba a permitir pelear. Sumido en la pena y el remordimiento, buscó en el alcohol, la noche, las fiestas y las trasnochadas, el bálsamo que le permitiera sobrellevar la tragedia que llevaba por dentro. Alcanza a contar, antes de emprender camino al ring: “Una noche, absolutamente borracho, creí ver a mi fallecido abuelo Ignacio que me hablaba, que me decía que yo debía dejar todo eso y volver a pelear. Que él me iba a cuidar, que se iba a preocupar de que mi brazo derecho fuera el mismo de antes”.

Cinco años después de su último combate, a tres años de su dramático accidente en moto, volvió a subirse a un ring para enfrentar a Óscar La Máquina Bravo, la figurita de más proyección surgida del Club México. El 29 de julio del año pasado perdió estrechamente por puntos, pero esa pelea –para la cual sólo entrenó tres semanas- le mostró que aún estaba a tiempo de intentar algo.

A seis años de su crepúsculo como boxeador, Gutiérrez vuelve a sentir la impagable recompensa del aplauso. En menos de tres rounds acaba con Juciel Lima Nascimento dando una clase de agresividad, recursos y buen boxeo. Y mientras la ovación a su faena se mezcla con los sones de la canción de Los Fabulosos Cadillacs que se transformó en su himno de batalla, Moisés ensaya, en el centro del ring, el saludo que hizo famoso a Marcelo Salas, el otro Matador del deporte chileno.

Como tonto no es, sabe que el 21, frente a Orlando Salido, irá “de punto”. Pero también sabe que, cercano el adiós, es casi imposible que vuelva a recibir una bolsa semejante. Que lo mejor ya está hecho, lo tiene más que claro. ¿Por qué no creer en el milagro? Total, sus sueños se truncaron producto de sus propias decisiones y de este boxeo chileno que, a pesar de una larga agonía, nunca muere.

destacado de su carrera boxistica

Moisés Gutiérrez debutó profesionalmente el 30 de julio de 1999, venciendo por nocaut técnico en el 4º round a Farouk Agsmet, en Santiago.
con apenas dos combates disputo el titulo de Chile peso mosca perdió producto de un corte en el 7º round,cuando ganaba por una amplia ventaja
Su combate más trascendente, hasta ahora, se escenificó el 31 de marzo de 2006 en Johannesburgo, Sudáfrica, cuando enfrentó al local Gabula Vabaza por el título intercontinental de los súper gallos de la Asociación Mundial de Boxeo. Protagonizó un peleón, pero perdió por puntos en 12 asaltos.
Desde su regreso al ring, tras pelear con Óscar Bravo, Gutiérrez ha realizado cinco peleas, ganando dos por nocaut técnico y tres por puntos en fallo unánime.
Su récord es de 25 peleas, de las cuales ha perdido cuatro, nunca por la vía del sueño..


Orlando Salido, mexicano natural de Ciudad Obregón, estado de Sonora, es apodado Siri. Ostenta un récord de 51 peleas, de las cuales ha ganado 38 (26 de ellas por KO), ha perdido once, la mayoría en los comienzos de su carrera, y ha empatado dos.
Esta pelea orlando salido la mira solo como entrenamiento ya que en noviembre peleara con el joven prospecto mikey garcía

Aquí deje un vídeo de la ultima defensa del campeonato de orlando salido y también aparece el boxeador mikey garcía


     
Sigue en el foro:
Deportes
Últimos temas creados en Comunidad:
Antiguo 16-jul-2012, 22:45
 
vale por la info te di tu primer me gusta
Herramientas




ElAfter.com 2005-2014 @ Algunos derechos reservados - Desarrollo por Digital Grid
Top