Relato: Un negro para mamá (10)

Antiguo 21-ago-2010, 14:59
Avatar de Alondritabella  
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Habíamos dejado a Juan mirando como su madre y Claudia compartían el semen con que Juan había llenado la boca de Claudia tras encular a su madre.


Cuando el semen se terminó las dos mujeres siguieron besándose. María estaba sorprendida de que le gustase tanto besarse con otra mujer. La comida de coño que le hizo Claudia fue la mejor de su vida. Sólo una mujer sabe como volver loca a otra con la boca.


-Mami, parece que te gusta mi novia


Cuando Claudia oyó a Juan decir era su novia se sintió feliz.


- Mucho mi vida. Fíjate que estaba dispuesta a sacarle los ojos si no me gustaba para ti, y ahora....y ahora deseo..deseo comerle el coño.


-Ummm, ¿de verdad María? ¿Quieres comerme el coño?


-Uf, Claudia. Sí Me excita mucho la idea. ¿Puedo?


-Pues claro que puedes.



Claudia se tumbó en el sofá, abriendo bien las piernas. María se acostó entre ellas. Ante si tenía el húmedo coñito de Claudia.


-Es bonito - dijo, acercándose - Ummmm y huele..rico. A ver a que sabe?


Y empezó a lamerlo. Su sabor le encantó. No sabía exactamente como el suyo, quizás porque el suyo sólo lo había probado de la boca de Juan. El sabor de Claudia era más fuerte..Su boca se llenó de ese sabor


-Ummm, está rico tu coñito, Claudia. Estás muy mojada.


-Agggg, si, es que estoy muy cachonda, María. Y lo me lo comes muy bien


-¿De verdad?


María atrapó entre sus labios el clítoris de Claudia. Lo chupó y lo lamió. Claudia se retorcía de placer.


-Juan, mi amor. Tu madre me está dando mucho gustito...aggggg que rico lo come...agggg me va a hacer...correeerrrr


Juan no lo podía creer. Su madre le estaba comiendo el coño a su chica, y a juzgar por el tremendo orgasmo que ésta estaba teniendo lo hacía muy bien. María se sorprendió de la cantidad de juguitos que caían en su cara y en su boca mientras Claudia se corría.


Cuando Juan le comía el coño y la hacía correr, ella quedaba muy sensible en la zona y cuando Juan intentaba seguir lamiéndola, tenía que apartarlo, pues no soportaba la sensación. Pero cuando Claudia se terminó de correr y ella siguió lamiendo no dijo nada, siguió gimiendo. Así que María siguió comiéndole el coño. A los pocos minutos Claudia volvió a correrse, mojando otra vez la cara de María.


-Aggggggg, que ricooooooo María...sigue, sigue..sigueeeeeeeeeeeee


-Vaya, Juan, parece que tu chica es multiorgásmica. Que suerte. Oye, tráeme eso que tú sabes. Ah, y prepáralo un poco.


Juan lo pilló al vuelo. Quería que le trajese el pepino, pero que lo calentase un poco antes. Fue corriendo a buscarlo. Cuando salía por la puerta María tenía otra vez la cara enterrada en el coño de Claudia. Cuando Juan regresó, Claudia volvía a correrse.


-Juan, mi amor..aggm tu madre...que lengua tiene tu madreeeeeeeeee.


-Joder, Juan, esta niña no para de correrse. Mira como tiene el sofá, todo mojado. A ver, tráeme eso.


Juan se acercó y le dio a su madre el pepino. Estaba caliente. El pepino, digo. Bueno, y Juan también, claro! jajaja
María se lo pasó por el coño a Claudia, que sintió el calor. Era muy agradable.


-Aggg, ¿Qué es eso?


-Una cosa que te voy a meter...primero por el coñito... -Y se lo metió hasta el fondo. Ese coño era una fuente.


-Ummmm, que ricooooo. agggggg sí sií fóllame asiii


María follaó a Claudia con el pepino le lamía y chupaba el clítoris, haciéndola correr otra vez. Le sacó el pepino. Estaba chorreando.


-Y ahora te voy a dar por el culo...¿Quieres que tu suegra te dé por el culo?


-Ummm, sí, sí suegra. Dame por el culito..pero sigue comiéndome el coño, por favor.


-¿Es que no te cansas nunca?


Puso la punta del pepino en el ojete de Claudia y empezó a empujar. Entró con facilidad.


-¿Sabes preciosa? Ayer le metí a Juan este pepino por el culo mientras le comía la polla. Se corrió en mi garganta. Se lo estoy preparando.


-Ummm, agggg, ¿Preparando? ¿Preparando para qué?


-Mami!!!!


-Calla, Juan. Se lo estoy preparando para Majed. Quiero ver como Majed le mete ese pollón que tiene por el culito de Juan.


-AGGGGGGGGGGGG


La idea de ver a su Juan ensartado por semejante tranca la asustaba, pero también la atraía.


-¿Querrás verlo, Claudia? ¿Querrás ver como el negro le da por el culo a tu novio?


-Ummmmm, Aggggg, sí, sí, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii


Y el orgasmo la atravesó. Este último fue el más fuerte de todos. La dejó desmadejada sobre el sofá, con los ojos cerrados.


-Umm, María...ya no puedo más...Me has dejado rota.


María dejó el pepino en el culete de Claudia mientras se subió y la abrazó. Se besaron.


-Ha sido increíble, Claudia. Perdí la cuenta de las veces que te has corrido. Vas a matar a mi niño. No sé si podrá seguir tu ritmo! jaja


-Bueno, no siempre es así. Además, con un buen orgasmo también tengo bastante. Pero..tú me has excitado mucho. Oye, ¿Lo de Majed iba en serio?


-Por supuesto. Es más, debe estar a punto de llegar


-Joooo, me lo va a romper todo. Pobre Juanito.


-No te preocupes. Iremos con cuidado. Lo embadurnaremos bien de cremita. Ummmm, estoy tan deseosa de verlo.


-Y yo - le dijo al oído, mirando a Juan, sonriendo.


¿Qué le has dicho? - preguntó Juan.


-Nada.


-Me ha dicho que también quiere ver como Majed te encula.


-Cabronas!!! Me va a romper el culo el jodío negro ese.


Los tres rieron. Si las dos mujeres de su vida querían verlo enculado, enculado lo verían. Aunque eso significase no poder sentarse en un mes.


DINDONG!!!! -Sonó el timbre.


-Mira, Juan, creo que ha llegado tu enculador!


-¿Qué?¿Ya?¿Ahora? Aún no tengo el culillo bien preparado. Mejor otro día.


-Pues no. Va a ser ahora.


Juan sintió un sudor frío. Hasta la polla se le encogió. Pero 'Valor y al toro', se dijo.


-Yo le abro . dijo Juan -Quiero hablar con él primero


Abrió la puerta y allí estaba Majed, sonriendo.


-Hola tío. ¿Cómo estás?


-Bien, pasa. Ya sé a lo que vienes.


-¿Sí?


-Sí. Vienes a partirme en dos, cabrito.


-Jajajaja. Tío, es cosa de tu madre.


-Lo sé. Pero mira, quería hablar contigo.


-Oye, si no quieres no pasa nada. Déjame hablar con tu madre.


-No eso. Verás, ¿ recuerdas a Claudia, la de la cafetería?


-Sí claro. Preciosa chica. Tiene un buen culo.


-Esa. Pues, ahora salgo con ella. Es mi novia.


-Vaya pillín. Enhorabuena. Parece una buena chica. ¿Tu madre lo sabe?


-Pues sí. Hoy la traje para presentarlas.


-Uf!!!! ¿Y cómo ha ido la cosa? Espero que bien.


-Joder, Majed. Mejor que bien. Se han comido los coños la una a la otra!


-OSTIAS!!! Tío!!! Que fuerte. Cómo me hubiese gustado verlo. Debió de ser muy excitante.


-Ya lo creo. Pero puede que lo veas. Están en el salón, esperándonos. Y la muy jodía de Claudia también quiere ver cómo me enculas.


-Me cago en la leche. Pero mira que son viciosas las mujeres españolas.


-Mira, no quiero que te folles a Claudia.


-¿Qué?


-Ya me has oído. No quiero que a ella la folles. Podéis besaros. Te la puede chupar, si quiere. Pero no quiero que te la folles, ¿ Entendido?


-La quieres, ¿ Verdad?


-Sí.


-No te preocupes, amigo. Tu amistad es muy importante para mí. Respetaré a tu novia. Pero a ti te voy a dejar el culo como un bebedero de patos.


Los dos rieron. Se acercaron al salón. Cuando entraron las dos mujeres se besaban, abrazadas.


-Chicas, ya está aquí el arma de destrucción masiva de mi culo.
María se levantó y fue a abrazar a Majed. Se lo comió a besos. Juan aprovechó para hablar con Claudia.


-Claudia.. verás...Te.. te quiero, lo sabes. Con..con Majed puedes hacer lo que quieras, pero no..no quiero que te folle.


Claudia lo besó, con amor. Juan la quería sólo para él. Quería que una parte de ella fuera sólo para él. Amaba a aquel hombre.


-Mi vida..yo también te quiero..y .. no pensaba hacerlo.


-¿No?


-No, mi amor. Tú serás el único que me folle mientras tú quieras.
Se besaron. Oyeron gemir a Majed. Miraron y vieron a María arrodillada delante de él. Le había sacado la polla y le estaba haciendo una estupenda mamada.


-Uf, Juan, mira que pollón. Te va a romper el culito, mi vida.


-Espero que no. Pero eres una pequeña cabroncilla. Quieres ver como lo hace.


-Sip!! jeje


-Claudia, preciosa, ven y ayúdame con esta polla. Hay de sobras paras las dos - dijo María


-¿Puedo? - le preguntó Claudia a Juan.


-Claro, demuéstrale a ese negro como chupan las mujeres españolas



Juan se quedó mirando como sus dos mujeres se dedicaban a chupar el monstruito de Majed. Monstruito que aquellas dos mujeres a las que tanto querían deseaban ver desaparecer dentro de su culo. Joder con las mujeres. Pero bueno, se dijo, 'el amol es el amol'.


María intentaba meterse toda la polla de Majed en la boca, como hizo con Juan, pero era imposible. Pero se la metía hasta la garganta.


-Ummm, María, has mejorado tus mamadas. Juan, la has enseñado bien.


-Aprendió solita mientras me metía un pepino en el culo.


-Era para prepararlo para tu pollón- dijo María - Y le gustó.


-Bien, bien, mejor así.


Mientras María le comía la polla, Claudia le chupaba los huevos. Luego se intercambiaban. Majed estaba encantado, y a Juan se le volvió a levantar la polla.


-Parece que te gusta ver a tus mujeres chupándome la polla, eh?


-Uf tío... es increíble...Esa polla es de museo, tío.


-Y Claudia tampoco lo hace mal. Juan, por qué no te acercas y lo ves en primer plano?


Juan se arrodilló y miraba como Claudia y María mamaban a Majed. Llevó sus manos a sus culitos y los acarició mientras ellas seguían mamando. Incluso les metió dos dedos a cada una. El no iba a ser el único con algo en el culo. Aunque dos dedos comparados con lo que ellas tenían en la boca....Claudia le agarró la polla y la pajeaba.


-Juan, mi amor, dale una chupadita - dijo Claudia.


Juan se unió a su madre en la mamada. Ahora tres bocas se repartían la preciosidad de Majed.


-Aggggg chicos, esto sí es vida...


María dejó de chupar y Miró como su niño y Claudia seguían mamando. Hacían buena pareja. Cuando coincidían sus bocas se morreaban y luego seguía cada uno por un lado del pollón. Se acercó, por detrás, al culete de Majed y le empezó a dar besitos. Abrió con sus manos las nalgas y le lamió el ojete.


-Ummmm, Uf María. Que rico.


-Tu madre es una zorrita de cuidado - le dijo Claudia a Juan - le está comiendo el culo a Majed.


-No era así antes. Ha florecido, jajaja


Majed estaba a punto de correrse. Quería hacerlo sobre las caritas de los tres. Les dijo que se pusieran delante de él, pero María dijo que no.


-No, no, aún no te corras, queridito. Tu primera andanada la quiero en el culo de Juan. Quiero que le pongas una buena lavativa.


-¡ Mamá !


-Ni mamá ni nada.



María salió corriendo y volvió con un bote de crema. Juan tenía ojillos de cordero degollado. El momento había llegado.


-Juan, amigo, listo?


-No


-Venga cariño - dijo Claudia -"Estoy que ardo de impaciente de verte empalado", le susurró al oído.


-Bueno, está bien. ¿Cómo me pongo?


-Siéntate en el sofá, con el culo apoyado en el borde - ordenó María. - Y tú, Majed, te arrodillas delante.


Juan lo hizo. Majed también. Entonces María le puso a Claudia crema en los dedos.


-Lubrifícale tu el culito al niño. Yo le voy a embadurnar el cipote a Majed.


Claudia, muy suavemente empezó a acariciar el ojete de su novio. Metía las yemas dentro, y las sacaba. Luego un dedo, hasta el fondo. Gracias a la crema entraba con facilidad. Dos dedos...entraban bien. Y un tercero. Perfecto. Luego les deba vueltas. Los metía y los sacaba. La polla de Juan estaba muy dura. Aquello le gustaba. Claudia se la metió en la boca y se la chupó mientras se lo follaba con los dedos.


-Ummmm, Claudia..me gusta.


Mientras tanto, María había llenado la polla de Majed de crema y le estaba haciendo una paja a dos manos, que corrían a lo largo del pollón con facilidad.


-Agggg, María, como sigas así voy a soltar la carga fuera del recipiente.


-Te la corto como te corras.


La muy jodía, aprovechando que tenía los dedos con crema, le metió un dedo en el culo a Majed, hasta el fondo.


-Coño, María - Uf, te lo digo en serio. Me vas a hacer correr -ummmmmm


-¿Te han dado por el culo, Majed?


-No


-Ummmm, bueno, quizás Juan, en venganza, luego quiera hacerte un trabajito.


-María, te estás convirtiendo en una auténtica calentorra.


-jajaja. Sí, tengo mucho tiempo que recuperar. Venga, ya estás listo. Encula a mi Juan.


Claudia sacó sus dedos mientras Majed se acercaba. Vio como Majed apoyaba el cabezón de su polla en el ojete de Juan. Aquello no iba a entrar. Era imposible.


María estaba muy cachonda. Deseaba ver aquello. Y Claudia también. Las mujeres empezaron a tocarse los coñitos mientras Majed empujó. No entró.


-Dale más fuerte, Majed - dijo Claudia.


-Cabrona -protestó Juan


Majed volvió a empujar y ahora su cabezota entró en el culo de Juan.


-Aggggggggggggggg quita quita.


-No sean quejica, Juan. El dolorcillo se pasa rápido - dijo su madre. - Mete más, Majed.


Despacito, con cuidado, Majed fue empujando, empujando, y el culo de Juan se tragaba la polla. Juan esperaba más dolor, pero era soportable. Y además...además había...placer. Joder...un negro le estaba dando por el culo y él sentía placer.


Las mujeres estaban encantadas. Aquel espectáculo las tenía cachondas perdidas.


-Juan, mi amor. Tienes la polla de Majed hasta la mitad dentro de tu culo. Es tan...morboso - le dijo Claudia. Le dio un morreo mientras se tocaba el coño y se corrió, gimiendo en la boca de su amor.


-Hasta el fondo, Majed. Métesela toda en el culo como me le metiste a mí...Uf ... estoy muy caliente. Claudia, plis, cómele el coñito a tu suegra.


-Ummm, será un placer


Poco a poco Majed terminó de enterrar a su 'otro yo' dentro de Juan. Cuando sus huevos chocaron con las nalgas de Juan, dijo.


-Señoras y señor! Le he clavado toda la polla.


-¿Cómo te sientes Juan?


Juan se acordó del chiste del monito y movió los ojos. Las chicas rieron.


-Y ahora, Majed, fóllatelo! Agggggg - gritó María mientras se corría en la boca de Claudia.


Despacito, Majed empezó a sacar y meter su pollón del culito de Juan. Estaba muy apretadito y le daba mucho placer. La polla de Juan daba saltitos. Él también estaba muy excitado. Le gustaba sentirse atravesado. El dolor casi había desaparecido y el placer iba en aumento. Empezó a gemir. Su madre se dio cuenta.


-¿Te gusta mi amor? ¿ Te gusta como el negro te da por el culo?


-Ummm, si, si mami, agggg, parece que la polla me llega a la garganta...AHHHHH


Ahora Majed se lo follaba a buen ritmo. Sacaba la polla hasta la mitad y se le enterraba toda. Las chicas miraban embelesadas la gran follada que se producía delante de ellas.


-Ummm, Juan, que culito más apretado tienes, cabrito. Me está dando mucho gusto rompértelo.


-AGGG, calla cabrón!!! Y fóllameeee....


La polla de Juan babeaba. No se la estaba tocando. Ella sola daba saltitos sobre su estómago. Claudia, entonces, vio debajo de un cojín el pepino. Se lo habían olvidado. Pensando en 'vengar' un poco a su novio empalado, lo cogió y se lo pasó a María. Ésta entendió sus intenciones a la primera. Sin que Majed se diera cuenta, pues seguía enculando a su amigo con gran placer, María puso crema en el pepino y se lo endiñó por el culo a Majed.


-Aggggggggggggggggg, COÑOOOOOO


-¿Qué pasa, negrito? ¿Acaso no te gusta?


-S...Sí, Sí...uf... pero coño, podrías haber avisado.


-Sí, dale por culo a este jodío negro para que sepa lo que es bueno - gritó Juan. -AAHHHH, que gusto me da. Creoo...aggg. que ...uf, si, me voy a correr...agggggg


Y así, con la polla de Majed enterrada bien dentro, Juan se corrió. Sin tocarse la polla. Empezó a soltar chorros de semen sobre su pecho. Claudia, al darse cuenta, rápidamente se la metió en la boca y se tragó los restantes. Las contracciones provocadas por el orgasmo de Juan hicieron, y el pepino enterrado en su culo ayudó bastante, precipitar la corrida de Majed. Su negra manguera empezó a llenar el culito de su amigo.


-Mamiiii me está llenando el culoooo Agggggggg


La polla de Juan se vaciaba en la boca de Claudia mientras la de Majed se vaciaba en su culo. Juan sentía como cada chorro le quemaba por dentro. María enterró a fondo el pepino. Casi se le escapa dentro.


-Así, llénale el culo a tope de leche....


Fueron dos corridas espectaculares. Los dos hombre respiraban fatigosamente.


-Juan, ha sido un gran placer para mi darte por el culo, amigo.


-Majed, uf, uf…el placer ha sido mio. Pero saca ya esa cosa de mi.


Despacito, despacito, Majed empezó a sacar la polla del culo de Juan. ¡ PLOP ! hizo la polla cuando al fin la cabezota salió. El culo de Juan quedó abierto, y un reguero de semen empezó a salir. María, al verlo, se lanzó a tomárselo todo. Claudia besaba a Juan. Majed se levantó. Su mástil aún babeante. El puñetero pepino clavado en su culo. Ese pepino había estado en los 4 culitos. Vaya con le pepino. Seguro que era de cultivo ecolígico.


Alberto, padre de Juan y marido de María, esa mañana se sintió mal. Estaba blanco, sudoro. Tenía un dolorcillo en el pecho. Su jefe, al verlo con tan mala cara le dijo que se fuera para casa. Y cuando el pobre Albertito, entró en su casa y se asomó al salón, vio a un negrazo con un inmenso pollón goteante. A su mujer chupándole el culo a su hijo, y a una mujer que no conocía, besándolo. El 'BLONK' que hizo su cuerpo al caer hizo mirar a los cuatro.


La autopsia clarificó que la causa de la muerte había sido un infarto fulminante.


CONTINUARÁ .... ( con la última parte)
     
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