¿Y por qué no intentar una relación abierta?

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Cuando te hablan de relaciones abiertas la mayoría de una vez se cierra y dice que no, que eso no está bien. Son muchos los prejuicios y el concepto todavía no es muy aceptado, pero si resulta que eres de esas personas que se ha dado cuenta que la monogamia no le funciona, quizás deberías de explorar un poco más el tema del poliamor.

Las relaciones abiertas fomentan una relación basada, primeramente, en la confianza y se consolidan en la seguridad de que si alguien está a tu lado, teniendo las libertades que tienen, es porque de verdad quiere estarlo.

Si alguna vez lo has considerado o te llama la atención el tema, aquí van algunas razones por las que podrías preferir una relación abierta:

– No todo el mundo es monógamo:

Cuando una relación empieza lo normal es que se asuma la exclusividad, eso a veces más por convención social, porque es lo que se espera, y sin tomar en cuenta antes qué tan favorable sea… Y entonces llegan los “cuernos”.

Independientemente de si la poligamia es un concepto natural y la monogamia algo aprendido o si una es mejor que otra, se trata de tener opciones diferentes puesto que todos somos diferentes. Cuando una pareja se olvida de las convenciones sociales entonces tiene la oportunidad de decidir qué es lo que más les conviene para el éxito de su relación.

– Tu cuerpo es tuyo:

Así como tú eres el responsable de decidir con qué alimentas, vistes y cómo tratas a tu cuerpo, también eres responsable y libre de decidir con quién lo compartes sexualmente. Algunos preferirán entregarse enteros a una pareja, pero otros quizás no ven muy factible la posibilidad de compartir su cuerpo con una sola persona por siempre, así que en ese caso, una relación abierta es una opción que vale considerar.

– Necesidades sexuales distintas:

¿Te ha pasado estar en una relación con alguien distinto a ti sexualmente? Quizás tú tienes tus fetiches y el otro no los entiende, o el libido de alguno es más potente que el del otro. Nadie está obligado a satisfacerte totalmente y lo más probable es que tampoco encuentres a alguien que lo haga.

– La comunicación primero: 

La honestidad y la transparencia son los pilares en una relación abierta. Independientemente de los acuerdos entre la pareja, debe existir la libertad de comunicar que alguien más te interesa sexualmente sin culpa, castigos ni conflictos.

Para que una relación abierta funcione lo importante es poner todas las cartas sobre la mesa siempre, definir la frecuencia y duración de los encuentros con terceros, con quién tenerlos, qué está permitido, qué no, contarse lo que pasó o decidir que mejor es reservárselo…

Al final, la decisión de tener una relación abierta siempre es la decisión de dos.

¿Qué piensas tú de este tipo de relaciones?

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