Un campesino chino restaura una parte de la Gran Muralla y cobra para visitarla

2750271958_f9087486b6_b

Un campesino chino dedicó años de trabajo y su propio dinero – alrededor de 800.000 dólares – en restaurar cientos de metros de la Gran Muralla China.

En las últimas décadas la Gran Muralla sufrió los estragos de campesinos que robaban sus piedras para edificaciones y de las constructoras que la atraviesan con carreteras y vías de trenes. Es por eso y la pobre situación económica del país para la época, que en 1999 las autoridades locales hicieron un llamado a los residentes para ayudar a renovar la Muralla, por lo que Yang Yongfu decidió pedir dinero prestado y utilizar sus ahorros para acatar esto y utilizar las técnicas tradicionales de mampostería en la restauración.

Para recuperar algo de su dinero, Yang y su familia establecieron además una zona de ingreso para los turistas, con estacionamiento y un estanque de peces, cobrando cuatro dólares de admisión.

Sin embargo, con el reciente crecimiento económico el gobierno ahora puede asumir la carga de la restauración. No sólo esto, sino que en 2006 aprobó una ley que daba a este el derecho exclusivo de gestionar reliquias nacionales, volviendo ilegal el proyecto en el que Yang ha invertido tanto.

“No he recibido ningún tipo de apoyo por parte del gobierno y me acusa de construir una pared falsa. Eso es lo que me hace enojar”, dijo Yang, quien a pesar de ello tiene la opción de “renacionalizar” su sitio, incluyéndolo en un proyecto oficial de conservación de la Muralla y pudiendo recibir ganancias de su inversión.

Compartir

SÉ EL PRIMERO EN COMENTAR