La teoría de conspiración que llevó un periodista a su muerte

El 10 de agosto de 1991 el periodista estadounidense Danny Casolaro fue encontrado muerto en la bañera de su cuarto de hotel. Se había cortado las venas, o eso era lo que parecía.

La Radio Liberada - El pulpo - Danny Casolaro copia

Los exámenes de sangre revelaron que Casolaro estaba bastante drogado en el momento, sobre todo en antidepresivos, había alcohol y una nota de suicidio así que el caso parecía cerrado.

Sin embargo, su familia no estuvo tan de acuerdo. Después de todo, Danny estaba en West Virginia, donde fue encontrado muerto, para reunirse con la fuente a una historia en la que trabajaba sobre una conspiración masiva que él llamaba “El pulpo”.

“El Pulpo”, o lo que se sabe de ella, es la historia de Michael Riconoscuito, un hombre misterioso que aseguraba haber sido contratado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos para modificar un software llamado PROMIS, diseñado para organizar archivos judiciales, y permitir al Departamento espiar a cualquiera a quien el programa fuese vendido, entre los que se incluían varios gobiernos internacionales.

Además, la fuente afirmaba también que Earl Brian, íntimo con Ronald Reagan, había pagado al gobierno de Iran 40 millones de dólares para retrasar la liberación de rehenes americanos durante las elecciones presidenciales de 1980 entre Reagan y Jimmy Carter. Reagan era conocido por su mano dura para con los iraníes, y se rumora que la crisis de los rehenes fue lo que le aseguró la elección. Quizás entonces no sea casualidad que los rehenes hayan sido liberados 20 minutos luego del primer discurso de Reagan.

Riconoscuito luego sería enviado a la cárcel con cargos por drogas, lo que él dice era sólo un montaje para hacer que se cayara.

Cuando Danny Casolaro empezó a investigar la increíble historia de este en 1990, supuestamente se habría convertido en un objetivo. Frecuentemente se quejaba de recibir llamadas amenazantes en las noches, con el testimonio de su nana para comprobarlo, quien llegó a contestar algunas de las llamadas, entre ellas una de un hombre que le dijo que “cortaré su cuerpo y lo lanzaré a los tiburones”.

Hasta el día de hoy la familia de Casolaro está convencida de que fue víctima de un gran montaje, silenciado por alguien en las más altas esferas del poder político y económico antes que tuviera chance de descubrir la historia completa.

Y tú qué piensas, suicidio o montaje?

Compartir

SÉ EL PRIMERO EN COMENTAR