El verdadero asesino que inspiró a Hannibal Lecter

Hannibal-Lecter1

En 1981 el autor Thomas Harris publicó su segunda novela: El Dragón Rojo, y fue ahí cuando el mundo conoció a Hannibal Lecter por primera vez. Todavía hoy, tres novelas más, cinco películas y un programa de televisión después, el mundo sigue obsesionado con el carismático caníbal.

Por años el público se preguntó si este personaje estaría basado en algún asesino real y montones de teorías salieron. Pero no fue sino hasta el año pasado cuando Thomas Harris por fin reveló en quién se basó Hannibal Lecter.

Cuando la edición aniversaria de El Silencio de los Inocentes fue lanzada, Harris incluyó en la introducción la revelación de que quien inspiró a Lecter fue un asesino mexicano llamado “Dr. Salazar”.

Ambos se conocieron a principios de los 60 cuando Harris era un periodista trabajando en una historia sobre Dykes Askew Simmons, un asesino gringo encerrado en una prisión en Monterrey. Mientras visitaba la penitenciaría, Harris escuchó que Simmons había sido herido una vez mientras intentaba escapar, entonces, críticamente herido, fue llevado con el Dr. Salazar quien le realizó una cirugía.

Pensando que el médico trabajaba dentro de la prisión, Harris quiso entrevistarlo. Al describir su primer encuentro, Harris narra que empezaron a conversar y pronto perdió el control de la conversación. Aparentemente Salazar empezó a cuestionar al escritor, preguntándole sobre las víctimas de Simmons y dándole toda una charla sobre la naturaleza del tormento.

Cuando la entrevista terminó, Harris le preguntó al director de la prisión sobre la carrera de Salazar para descubrir que este no era un médico de la prisión, sino que era un asesino: “Hombre! El doctor es un asesino! Como cirujano, podía empaquetar a su víctima en una caja sorprendentemente pequeña. Él nunca va a dejar este lugar, está loco” le dijeron.

Sin embargo, la pregunta de quién es el Dr. Salazar aún continúa. Según el periódico The Times y el autor mexicano Diego Enrique Osorno, su nombre verdadero era Alfredo Balli Trevino y la evidencia es bastante concluyente.

Trevino era un cirujano y asesino convicto, estuvo preso durante los 60’s y sí, trató a Dykes Askew Simmons mientras estuvo encerrado.

El 9 de octubre de 1959 Trevino y su amante, Jesús Castillo Rangel, tuvieron una pelea. Trevino golpeó a Rangel hasta la inconsciencia, le cortó la garganta con un bisturí, lo cortó en pedacitos pequeñitos y los metió todos en una caja.

Con la ayuda de un cómplice Trevino enterró los restos pero fueron eventualmente descubiertos y él fue sentenciado a muerte, aunque por buen comportamiento se le concedió la libertad en el año 2000 y supuestamente, ya como hombre libre, continuó con su trabajo como médico atendiendo a personas de bajos recursos hasta 2009, cuando murió.

¿Qué tan escalofriante pudo haber sido ese encuentro con Trevino, que inspiró a Harris a crear un personaje tan fascinante como Hannibal Lecter? Quizás nunca lo sabremos en verdad.

¿Qué te parece la historia?

Compartir

1 COMENTARIO

Comments are closed.