Ejercicios para mejorar tu vida sexual

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Ya sabemos que el ejercicio es bueno para mejorar la calidad de vida, la salud y hasta la apariencia, pero aún así cómo nos cuesta! Pues bien, quizás algo que no habías considerado como motivación para sacarle el polvo a tus zapatillas es que este también puede ayudarte a mejorar tu vida sexual.

Agregando algunas actividades a tu rutina podrás no sólo lucir un mejor cuerpo de verano, sino también aprovecharlo a todo dar.

1. Sentadillas: Las sentadillas ayudan a llevar el flujo de sangre a esas áreas claves para estimular tu deseo sexual, además, los músculos que ejercitas al hacerlas ayudan a sostener, rotar y extender tus caderas.

2. Extensión de piernas sentado: En una silla estable, siéntate de manera que puedas tener la espalda recta y las rodillas dobladas a 90°, con los pies planos en el suelo. Manteniendo tu muslo y rodilla lo más estabilizadas posible levanta uno de tus pies hasta estirar la pierna, luego bájalo de vuelta al suelo. Una buena serie de estas te ayudará a mantener la resistencia en los músculos de los muslos, los que más trabajan durante el sexo y que pueden agotarse rápidamente, sobre todo si estás arriba.

3. Levantamientos de la pelvis: Acostado en el suelo sobre tu espalda, dobla las rodillas y levanta las caderas, trata de mantenerlas arriba por algunos segundos y baja. Repitiendo este ejercicio mejoras tu resistencia y fortaleces tu centro, lo que te ayudará a mantener tu fuerza y energía entre las sábanas.

4. Kegels: Este tipo de ejercicio consiste en relajar los músculos de tu piso pélvico, para las mujeres esto ocasiona mejores y más poderosos orgasmos. Para hacerlos, simplemente aprieta tus músculos pélvicos, mantenlo por 5 segundos, relájalos y repite. No necesitas ni siquiera levantarte de tu silla para ello.

5. Planking: Este ejercicio puede que sea especialmente difícil, pero es también especialmente beneficioso, poniendo a trabajar casi todos tu músculos, y todos aquellos que necesitas para estabilizarte cuando estás en cuatro, arriba, o simplemente cambiando de posiciones. ¿Cómo hacerlo? Muy sencillo: acostado boca abajo apoya tus antebrazos y las puntas de los pies firmemente en el piso, contrae los abdominales y sube. Mantente en esa posición por, al menos, diez segundos, siempre con la espalda recta y el cuerpo tenso.

 

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