5 cosas que no sabías que pueden afectar tu vida sexual

Hay muchas maneras de dañar tu vida sexual, algunas muy obvias, otras no tanto, y una que otra que no te imaginabas.

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Revisa esta lista y conoce todo aquello a lo que debes tener cuidado si no quieres que tu mano sea tu única compañera sexual por mucho tiempo:

1. No tener sentido del olfato: Los olores tienen un rol fundamental en el sexo, y estudios muestran que aquellos que no tienen sentido del olfato también reportan tener menos parejas sexuales y estar menos satisfechos con las relaciones que llegan a tener.

Esto tiene que ver con que el olfato tiene mucho que ver con cómo comunicamos nuestras emociones – sentimientos como nerviosismo o miedo llegan a ser comunicados por el olor antes que por el lenguaje corporal – y el no tener la habilidad de sentir olores hace que, inconscientemente, te cueste descifrar si tu pareja está excitada o incluso, si es sexualmente compatible contigo.

2. Anticonceptivos orales: Así mismo. Cada vez son más los estudios que muestran que los anticonceptivos orales de hecho aplacan el deseo sexual en las mujeres.

3. No ser lo suficientemente espiritual: El tener un alto nivel de espiritualidad, que no es lo mismo que ser religioso, no sólo lleva a sexo más frecuente y satisfactorio, sino que además parece ser la mayor diferencia entre hombres y mujeres hasta ahora.

En las mujeres, esta es uno de los mayores y más determinantes factores del comportamiento sexual, mientras que en los hombres la espiritualidad es mucho más baja y tiene además el efecto contrario. Mientras las mujeres más espirituales tienen sexo más frecuente, con más gente y se sienten más satisfechas, los hombres espirituales sufren de todo lo contrario.

Esto posiblemente tenga que ver con que los hombres no empatan el sexo satisfactorio con la apertura emocional como las mujeres lo hacen.

4. No tener sexo: Aunque parezca redundante – y hasta estúpido – señalarlo, resulta que el ser célibe crea el tipo de comportamiento que lleva a tener menos y menos sexo cada vez. Por ejemplo: Las parejas que sólo tienen relaciones una vez por semana son más propensas a trabajar más para usar esa energía extra, lo que los deja demasiado exhaustos como para llegar a casa a complacer a su pareja y a sí mismos.

Y mientras el estrés aumenta, tener sexo se hace aún más difícil, creando un círculo vicioso sin nada de sensualidad y placer.

5. Ver mucho porno: La historia dice que ver demasiado porno te vuelve un maniático sexual que no se puede controlar, pero la ciencia cuenta otra cosa, pues resulta que según estudios el ver demasiada pornografía está bastante ligado con la disfunción erectil.

 

 

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